Ya me faltaba solo eso, Ahora resulta que sufro varias envidias de esas de las que se supone que te afectan en tu vida cotidiana, yo estaba con la mosca detrás de la oreja y me tiene que pasar a mi, vamos, que ya es hasta irreal.
O no, simplemente, en un momento determinado necesito pensar que lo que me ha pasado ha sido responsabilidad de otros y no mía.
Como puede comprobar el lector, todo en mi es cuestionable y cuestionado, empezando por mí misma.
A tal fin, estaba inspirada y me he inventado esta poesía, un poco en clave irónica, un poco en clave de humor, contando lo que me ha pasado esta semana... que ha sido como poco... diferente y al mismo tiempo interesante.
Ya le buscaré un título a esta poesía, si quieres, me puedes sugerir uno... prometo tenerlo en cuenta.
De todas maneras, que conste, que mis ancianos siempre me han dicho que para evitar envidias y males de ojo, no hay nada mejor que una Cruz de Caravaca. Lo que no me dijeron era si servía una vez ya afectada por ese tipo de mal.
Bueno, ahí va:
Esta semana ha sido
A lo pronto, un tanto extraña
Porque por fin he sabido
Algo que mucho me ataña
Después de tantísimo tiempo
Buscando un por qué, una razón
Viene una amiga y me dice
Que estoy metida en un “marrón”
Esta amiga que es vidente
De energías o algo así
Me dice, como algo corriente
Que ya sé por qué he de sufrir
Que no estoy sufriendo una “envidia”
Pues era lo que yo me temía
Estoy sufriendo de varias
La vida es una ironía
He sufrido contratiempos
Sin ninguna explicación
Año y medio aguantando
Y problemas, un montón
Otra ya hubiera caído
Sufrir una envidia es terrible
Pero yo, desafiando al destino
He sufrido varias y sigo libre
Ahora que me lo ha dicho
Y que dice, va a buscar remedio
Yo me siento más crecida
Pues nadie me quita de en medio
Al principio empecé a pensar
Quién podía hacer algo así
Pero no vale la pena entrar
El mejor castigo, dejar vivir
Y esperando la solución
Que esta amiga me ha de enviar
Yo inicio mi revolución
Pues no me dejo tumbar
Por eso, si de alguna manera
Existen las envidias y la maldad
Me curaré con la vela
Pero también con mi voluntad
Tenedlo por sabido
Ya lo decía la Biblia
Que aunque no soy practicante
Algunas cosas no se olvidan:
“A quien desea mal a otro
Y una envidia te proporciona
Se multiplicará por siete
Revertido en su persona”
Pobre de aquel desdichado
Que necesita que lo pase mal
¿Por qué no vives tu vida
y me dejas de una vez en paz?
Si varias envidias no han podido
Ni han logrado mi caída
Has jugado a un juego sucio
Y te has complicado la vida
Porque no te deseo mal
Yo no soy la que te juzgue
Alguien juzgara al final
Pero eso a mí no me incumbe
La moraleja de todo esto
Tiene fácil entender
Vive tu vida a tu modo
Y no te dejes vencer.